martes, 7 de abril de 2015

La Colmena encolerizada.

La revolución ha dado paso... Comienza la batalla, la contienda abrirá paso a una guerra que tendrá un claro vencedor; el pueblo. Hoy, en esta reunión bajo las cloacas se reune un grande grupo de dos mil jovenes con hambre de justicia. Jovenes sin saber que hacer, obedientes a la ola agitada de la mar del colera. El líder de todos ellos; Marcos Kinner, congrega a todos a una excelente reunión del grupo: "La Colmena Encolerizada". Para agregar nuevas "Abejas" a la colonia. Comenzó a hablar alrededor de todos ellos con una vaga hoguera llameante en el suelo de las apestosas cloacas calentando a unos pocos.

  -Me llamo Marcos Kinner. Unos me llaman Kinner el Nazi. Soy bisnieto del general Ultrich; uno de los mas cercanos del mismo Führer. Del mismísimo Hitler.
Muchos andais asustados; decís de mí que la sangre de venganza de mi bisabuelo está en mí como un veneno y mi pensamiento es exterminar a negros, chinos y latinos. Pero no es eso lo que quiero.
Mi bisabuelo emigró a España cuando cayó el tercer Reich.
A España... Buscando una paz para sus generaciones venideras, si nos viera ahora se diría a sí mismo que ha fracasado.
España; donde todo va bien para el empresario, todo va bien para el político. Mi bisabuelo y yo somos parecidos pero diferentes; yo no busco la perfección de una raza. Nada de raza aria. No digo que los negros son la raza débil... Si sacasen sus miembros viriles demostrarían que la raza inferior somos nosotros mismos; de modo que no quiero nada de eso, nuestra lucha no es racial; es social, una lucha contra la sociedad. Lucha contra la tiranía de un gobierno. Contra las ataduras económicas de un banco... Ataduras que te ahorcan, ataduras que te someten a pagar. Ataduras en las malditas muñecas para controlarte como a una maldita marioneta. Y ¡YA BASTA DE SER MARIONETAS! Cortemos la cuerda y las cadenas que nos impiden vivir y respirar como queremos. Oportunidad de decisión. Oportunidad de pensar en voz alta; decir que estamos hartos de una democracia sin eficacia, de palabras vacías tras una corbata y un gabinete de prensa organizando mentiras endulzadas para robar esperanza a la plebe. Mi bisabuelo; Ulrich tuvo la idea de casarse con una Española. Exactamente una joven Cordobesa. Tuvieron a mi abuelo que recibió el nombre de Marcus, que a su vez tuvo tres hijas; una de ellas era mi madre, que se casó con el primero que la dejó preñada; un maldito policía.
De esa relación nací yo. Marcos Kinner; recibí el apellido de mi bisabuelo, que a la vez era el de mi madre. Mi madre y ese policía; mi padre biológico, del que me arrepiento ser hijo; se separaron. Él maltrataba a mi madre... Un perro policía, como todos. Mi madre pasó a cobrar una corta manutención; que con el tiempo dejó de recibir por que él no quería ni verme; pero al ser policía, tan solo le amonestaron. La orden de un juez sacó a mi madre de casa, enferma de hepatitis... En la calle vagaba mendigando para alimentarme, hasta que la sanidad le dio la espalda y dejó de administrarle su medicación. Murió, sin dinero para su propio entierro... Tuvieron que reunir dinero alguna parte de la familia... ¿Dinero para morir en paz? Dinero para descansar en una duermevela de muerte negra de luto y dar santa sepultura a una persona buena, que todo lo que hizo fue morir cuidando a su hijo; a mí. Pagar... Pagar... Hasta la muerte cuesta dinero. Pagar a una iglesia, a una funeraria... Negocios que jamás estarán en crisis; la gente no deja de morir, y la gente no deja de tener fe. Aliados para lucrarse; para hacer creer qué "Tener fe en que la muerte es solo el principio, y que dios ha querido a esa persona en su cielo" Pues ése Dios se llama Moneda, ese Dios se llama Engaño. Ambos juegan a mentir para ganar dinero.
La política, la publicidad... El desquicio y la desesperación que pocos sabemos ver, que pocos estamos presenciando; realmente es una auténtica estafa.
A todos aquellos que anden desquiciados. A los desamparados por la justicia. Yo digo:
¡Poneos en pie y alzad el puño en guerra con armas en ambas manos para impartir justicia a esos burgueses! ¿Qué sucede si a una abeja la extorsionas? Sin duda llamará a otras abejas en la colmena para atacar, y defender lo suyo. Como a las abejas, nos quitan lo que es nuestro. Como a las abejas, los malditos apicultores meten la mano donde quieren... Pero yo digo ¡Ya basta hermanos! Ataquemos a esos apicultores. Metaforicamente está muy bien. Defendámonos, pero hagamoslo sin metáforas, hagamoslo con sangre; ya no existen las abejas ni los apicultores. Ya no existe el diálogo. No os equivoqueis hermanos, ellos son los desechos. Ellos son el estorbo, no nosotros. ¡Alzemos las manos con guadañas en esta violenta revolución! El mendigo; es nuestro hermano. El parado; es nuestro hermano. El enfermo que no tiene para su enfermedad, ya sea sida, hepatitis o cáncer; es nuestro hermano...
Mi padre es policía. Uno de esos "apicultores". Mi padre defendió a sus amigos polis antes que a su propia hermana, mi tía Karen. Fueron a desahuciarla y mi padre fue el primero que aporreó la maldita puerta. Ordenado por un juez, que a la vez ordena a un maldito comisario corrupto a sus perros policías. La causa de esto; los banqueros. Hay que arrasar los bancos... Si el perro está muerto el perro, se acabó la rabia.
  -¿cuando lo haremos? -quiso saber alguien en el público, Fabian Hernández, cuya esposa había fallecido a causa de la Hepatitis.
  -Dicen que la revolución Francesa fue un Martes 13... Nosotros lo haremos el próximo martes, casualmente es día 13. Les haremos creer en la suerte; mala o buena es decisión de ellos. Nos organizaremos como una colmena. Saldremos todos a una desde una punta del país hasta otra.
  -Pero solo somos dos mil... Ellos son más
  -no te equivoques, ellos tienen el fuego, nosotros la rabia entre todos ellos hacen un total de ochocientos,  en este primer ataque aquí en sevilla, les superamos en grupo.  Son unos cuatrocientos de calle, locales, nacionales, refuerzos militares... Cuando quieran llegar habrán contemplado como la colmena instaura colonias nuevas en cada calle, en cada pueblo, más gente se unirá a la causa. Les haremos creer -dijo con el puño en alto-. Alzad la voz hermanos con el puño cerrado en alto y gritemos "¡revolución!"
Cada día 13 saldremos a la calle para arrasar los lugares que impiden hacernos vivir una vida en condiciones. Lugares como los juzgados; bancos; gestorías, donde planean maquiavélicos planes impresos en papel para robar dinero. Mataremos a sus jefes, a sus "apicultores". Y si la policía intenta oponerse, tendrá delante a la colmena encolerizada.
¡Basta de manifestaciones inútiles!
¡Basta de huelgas de hambre! ¡Huelgas de trabajo!
Nada de eso vale; salgamos a la calle arrasando las ciudades de punta a punta y ayudando a los que quieran unirse a la causa. Los que se mantengan al margen serán respetados. Si nos atacan... Tendrán delante a la colmena encolerizada atacando de muerte. Muchos morirán... Moriremos; yo me incluyo... Amigos, hermanos, primos, familias enteras. Ellos tienen el fuego. Nosotros la rabia. Por eso digo hermanos que muchos moriremos. Empezaremos por Sevilla, por cada banco y cada despacho de corrupción, muchos se unirán. Mejor morir luchando que vivir en sumisión. No vale hacer caso a un burro como ovejas en el redil. No vale callar como un monje y su voto de silencio. Es el momento de gritar, de la rabia. De sacar de tus adentros el impulso y la ferocidad animal que nos han hecho perder distrayéndonos con tecnología y programación televisiva absurda. Se comercia con vida. Se comercia con personas. Con contratos inhumanos. O sin contratos, pagando una maldita miseria. Por eso cada día 13 iremos todos a una. Ahora somos solo dos mil... Pero nos propagaremos cómo la pólvora.
Dos mil... Tres mil... Cinco mil... Diez mil... Cien mil... Un millón... Diez millones. ¡Y PUM! La revolución de la colmena encolerizada pasará fronteras y paises... Y continentes, hasta conseguir el objetivo final; justicia y dignidad hermanos. Justicia y dignidad.

  Todos se hallaban motivados y aplaudiendo, haciendo una oleada de abrazos controlada y descoordinada por el alcohol... En menos de cinco años la colmena hizo una guerra revolucionaria, luego se calmaron las aguas; anarquía para el pueblo y total libertad. Ese era el objetivo, Marcos Kinner fue el mayor revolucionario del mundo, aunque no vivió para contemplar como el mundo entero gozaba de paz. Había muerto en una guerrilla contra el control de los medios en la que se hallaba Rusia y Estados Unidos de Norteamérica... Tuvo una muerte de honor y dejó un enorme legado a las conciencias del mundo; la libertad.